Cuida tu autoestima

By | Autoestima | No Comments

La autoestima hace referencia a nuestro autoconcepto, cómo nos vemos a nosotros mismos, cuánto de válidos nos sentimos, cuánto nos aceptamos, cuánto de capaces nos sentimos para encarar las adversidades de la vida…

La autoestima también nos habla de cómo nos relacionamos con los demás, cuánta importancia le otorgamos al juicio de los demás acerca de nuestra valía personal.

Sin duda alguna nuestra autoestima fluctúa a lo largo del tiempo, no siempre tenemos la misma sensación de estima personal, pero por suerte, hay cosas que se pueden trabajar para aumentar nuestros niveles si creemos que son deficientes. Quererse a uno mismo es vital para funcionar bien, para lograr mentas y para sentir paz.

Hay diferentes aspectos que podemos tener en cuenta para trabajar nuestra autoestima:

1. Poner límites. Todo lo que no nos hace sentir bien y que no queremos tolerar no tenemos porqué permitirlo ni aceptarlo. Una cosa es adaptarse a una vida con otras personas y otra es tolerar lo que no va con nosotros. Es importante respetar nuestros principios y valores.

2. Hablarnos bien. Decirnos también lo bueno que hay en nosotros, las capacidades que tenemos, los logros que vamos consiguiendo, las cualidades positivas que nos definen.

3. Ser asertivos. Defender nuestra opinión respetando la de los otros. Nuestra opinión es válida, siempre que la defendamos.

4. Olvidarnos de las comparaciones con los demás. No somos los otros, hay que olvidarse de lo que hacen, son y define a los demás y compararse con uno mismo. ¿Estás peor que antes? Pues, ¡manos a la obra! ¿Estás mejor que antes? Pues, ¡sigue así!

5. Rodearnos de personas que nos agraden y nos hagan sentir bien, esas personas que sabemos que nos suman. Mantener relaciones de respeto en las que se permita la individualidad, no la dependencia. Las personas que elegimos para que nos acompañen en el día a día deben aportarnos serenidad, amor y afecto, vigila mantener alejadas de ti a aquellas que no ven más que tus defectos y a las que no te permiten ser.

6. Tener metas vitales. Una persona que cree en sí misma se plantea retos y se permite salir de la zona de confort.

7. Priorizarnos. Está bien ser altruista y pensar en los demás, pero no te olvides de ti, ¿si no te dedicas un tiempo, cómo vas a sacar lo mejor de ti? Es importante respetarnos y cuidar aquello que nos conecta con nosotros mismos.

8. Responsabilizarnos de nuestro bienestar. Escucharnos. Si sentimos que nuestras emociones no nos agradan, que nos paralizan y nos impiden avanzar es importante que las escuchemos y que trabajemos en ellas. No podemos mantenernos en el malestar como si no dependiese en absoluto de nosotros, no es así, el bienestar empieza en ti.

9. Vernos en conjunto. Ver más allá de las cosas que no nos agradan de nosotros mismos. Somos perfectos imperfectos, pero eso es gracias a que tenemos defectos y virtudes, no podemos hacer reduccionismo de nosotros mismos y ver sólo lo que nos desagrada, no somos lo que nos desagrada, somos mucho más.

10. Escuchar a los demás, pero no olvidar que nuestra opinión es la más importante.
Espero que este post os haga pensar y que trabajéis en ello. 💪😉
¡Feliz día!

No es lo mismo estar vivo que vivir

By | sentido de vida | No Comments

Pues no. No tiene absolutamente nada que ver.
Lo cierto es que hay muchas más personas de las que me gustaría que más que vivir, sienten que simplemente sobreviven. Personas que dejan que los días pasen sin aparente motivación, sin encontrar sus para qué, sin conectar con su calma, con su ilusión, sin descubrir intereses ni poder practicar el agradecimiento.
Hay personas que en un momento dado no encuentran que la vida parezca tener mucho sentido, pero lo tiene, creerme cuando digo que sí que lo tiene. 


Para mi, esto de encontrar nuestros para qués en la vida es una tarea fundamental que todos deberíamos hacer, es evidente que cambiamos y que por lo tanto nuestros para qués también deben ir haciéndolo, pero por lo menos pararnos a revisarlo de vez en cuando resulta muy útil para sentir que somos nosotros quiénes tenemos el timón de nuestra vida y que además, podemos con él. 


No es lo mismo ir por la vida en función del viento que sople hacia una dirección u otra, que ir por la vida con un rumbo, con objetivos, con la decisión y la firmeza de saber quiénes somos, dónde vamos y para qué vamos.
Cuando encontramos qué nos guía, qué le da sentido a nuestra vida nos resulta más fácil actuar con cierta coherencia, solemos pensar, sentir y actuar mejor, o al menos con un cierto orden o una cierta calma que no logramos sentir cuando no lo encontramos.
Es bueno que nos planteemos razones por las que vivir merece la pena, que nos marquemos metas que nos inviten a demostrarnos que somos útiles y que podemos hacer cosas por nosotros y por hacer que la vida sume, (estas metas siempre deben ser realistas y concretas).
Estar vivo sería más bien dejar que tanto la vida como las personas decidan por nosotros nuestros días, vivir sería más bien colaborar en nuestro día a día, elegir y agradecer conscientemente, dirigirnos hacia nuestros intereses, descubrir, arriesgar, apostar por nosotros, darnos la oportunidad, construir, compartir y sentir.
Podemos elegir qué hacer, sin duda seguimos siendo libres para decidir qué queremos hacer en nuestro día a día, ahora bien, plantéate si lo que haces te proporciona calma y/o bienestar, si la respuesta es no cuestiónate:

¿Y si me diese la oportunidad de hacer otras cosas para ver si me siento distinto/a y veo la vida de un modo más agradable? 

¿Preocuparse? ¡¡¡Ocuparse!!!

By | ansiedad | No Comments

Preocuparse es anticipar problemas o situaciones negativas que tal vez ni lleguen a ocurrir. También incluye construir relatos del pasado con formas distintas a las que son en realidad o que jamás sabremos.


¿Para qué nos sirve esa conducta?
Es evidente que todos tenemos preocupaciones, las hemos tenido y las seguiremos teniendo. No voy a hacer un llamamiento al no preocuparse por nada, sin duda no es ese mi objetivo. Lo único que pretendo es que nos planteemos si nuestras preocupaciones tienen que ver con la realidad o con nuestra imaginación. Que tengamos en cuenta si esa preocupación hace referencia a un problema nuestro y/o a un problema que podemos atender. Si la respuesta es negativa, si no hay nada que podamos hacer, entonces ¿para qué estamos invirtiendo nuestro tiempo y energía en eso?

Hay bastantes cosas interesantes y productivas en las que poder invertir nuestro tiempo, ¿no?

Como dicen: Si tiene solución ¿para qué te preocupas, y si no la tiene, ¿para qué te preocupas?

Lo que está claro es que si podemos hacer algo para resolver el problema preocupándonos estamos perdiendo el tiempo y si no podemos hacer nada, lo mismo.

A los problemas reales cuanto antes les demos solución mejor, y los que no existen, no los creemos nosotros mismos que la vida ya nos va poniendo bastantes trabas en el camino.

Tenemos entendido que preocuparnos es bueno para resolver problemas, pero no es así, si tendemos a preocuparnos por todo terminaremos preocupándonos por estar siempre preocupados y cada vez nos costará más salir de ese círculo vicioso, que no digo con esto que eso no tenga solución, para nada, también la tiene.

Ya sabéis, “Mientras no sea muerte, ¡estamos de suerte!”.
A veces las personas se preocupan de más básicamente porque no llegan a detectar cuál es el problema real. Detente un momento y piensa:

¿Cuál es el problema? ¿Existe realmente? ¿Puedo hacer algo con él?

A partir de ahí empieza a buscar soluciones, y si no las encuentras pide ayuda, las hay, ¡seguro! 

Hay personas que son el viaje, no el destino

By | PAREJA/AMOR/DESAMOR | No Comments

A veces pasamos buenos viajes al lado de personas que nos aportan muchísimo.
Disfrutamos de esas experiencias y sin duda creemos que son la compañía perfecta.
De pronto, sea por nosotros o por la otra parte, la realidad cambia. Ya no sentimos a esa compañía como la elegida o ya no somos nosotros los elegidos. En el momento en el que lo estamos viviendo nos cuesta aceptar que la realidad ahora es distinta a la que teníamos en mente, nos cuesta aceptar que el presente es completamente diferente del que presuponíamos que sería nuestro futuro. 


Nos cuestan los cambios, pero la verdad es que a veces nos convienen, y mucho.
Hay personas que son el viaje pero no el destino, y necesitamos confiar en que la vida suele llevarnos a nuestro mejor destino, que de algún modo muchas veces nos ayuda a no seguir dónde no tenemos mucho más que sacar.


¿Cuántas veces no has vivido en ti o en personas cercanas que con el tiempo uno descubre que quién creíamos o creían un destino sólo era un viaje?

¿Cuántas veces con el tiempo no has podido ver aspectos de la otra persona que metido en la relación no eras capaz de ver y que en verdad no te gustan demasiado?

¿Cuántas veces el tiempo te aclara que aunque sintieses que era tu destino la vida te deparaba destinos mejores?


Calma. Confía. Ahora sientes que sólo pierdes, pero date tiempo para poder valorar si en realidad sólo haces que ganar.

¿Qué te impide priorizarte?

By | PAREJA/AMOR/DESAMOR | No Comments

Me temo que no tengo mucho más que decir de esta frase…
La de veces que sabemos que no, que no hay por dónde agarrarlo, que no tiene ningún sentido, que la realidad no nos invita a seguir en ese lugar… y al mismo tiempo, la de veces que uno decide ignorar la realidad, seguir engañándose y permanecer en un lugar en el que no hace más que acabar con su estabilidad y con su calidad de vida.

¿Has pensado que es tu vida la que le regalas?

¿Has pensado que quizás mañana podrías no tener ni un minuto más?

¿Has pensado en que mereces la oportunidad de permitirte mejores futuros?

¿Has pensado en que no puedes querer a otra persona por encima de ti?

¿Has pensado que nadie vale más que tu calma?


Concédete la oportunidad de reflexionar sobre ello.

¿Qué te impide priorizarte?

¡Búscalo y ponte manos a la obra para erradicarlo!

(Al final yo no podía no decir algo más…)

Escoger bien cambia vidas. 

By | Autoestima | No Comments

No compartimos la vida con las personas para que nos quieran un rato sí y otro no.
No compartimos nuestro tiempo con las personas para que sólo nos valoren, atiendan, cuiden y traten de hacer feliz cuando les apetece como último plan.
No hay que aceptar ser el último plan de nadie. Si lo detectamos y aún así nos mantenemos ahí dejaremos de gustarnos y la vida, poco a poco dejará de tener sentido para nosotros.
Hay personas que no nos eligen, que no nos valoran y que tampoco valoran cómo hacer para mantenernos en su vida.

Las hay, ahora bien, ¿que existan quiere decir que nosotros valemos poco? 

¿Que alguien nos suela dejar para después habla de quién somos?

¿Su conducta habla de cuánto valemos? 
No. No. Y no.
Si algo habla de nosotros es cómo nos sentimos, cómo actuamos, qué permitimos, qué callamos, con qué nos conformamos… a qué y quién le dedicamos nuestro tiempo.

Escoger bien cambia vidas. 

Dedica más tiempo a lo nuevo que a lo viejo. Dedica más energía al crear que al recrear. Dedícate más a hacer que a pensar. 

By | Aceptación | No Comments

Es evidente que el mensaje tiene lógica, pero, ¿y lo que nos cuesta dejar de conectar con lo que nos hiere? 


Mis pacientes y todos los que me conocen saben que el concepto ser feliz todo el rato me espanta, no creo en él ni tampoco lo quiero, me temo que sería evidencia de que no vivo en el mundo real. Yo quiero que me pasen cosas, buenas, regulares, malas, las que sean, ¡pero que pasen!

Bien, ser feliz todo el rato no, pero ¿todo el rato triste? ¡Tampoco! 


Tanto bueno como malo, nuestra vida sigue, y nosotros tenemos que seguir con ella, tenemos que dejarla hacer y también tenemos que dejarnos sentir y sorprender. 


Sin duda si ya no podemos cambiar nada del pasado no nos toca nada más que seguir hacia delante.

¿Cómo seguir?

¿Cómo seguir con ese dolor a cuestas?

Lo cierto es que no hay pócima mágica, el único secreto es procurar seguir con nuestro día a día, no abandonar todo lo que nos hacía bien, no dejarnos llevar por el malestar, ni por las rumiaciones, ni por los pensamientos pesimistas, catastróficos o desmoralizadores. Confiar en que de todo se sale y entender la importancia que tienen nuestras acciones en este proceso. Si seguimos mirando lo malo es evidente que no nos estaremos animando para seguir hacia delante y por lo tanto lo de soltar el pasado se hará imposible.


¿Quieres empezar a sentirte mejor?

Dedica más tiempo a lo nuevo que a lo viejo. Dedica más energía al crear que al recrear. Dedícate más a hacer que a pensar. 

Nada es para siempre, pero lo que se cuida dura un poco más.

By | PAREJA/AMOR/DESAMOR | No Comments

Pues eso. Que si algo es evidente es que al igual que pasa con los objetos, las personas duran más si las cuidamos.
Nosotros mismos duramos más si nos cuidamos, y las relaciones también.


Tengo una imagen preparada para otro día que dice así: “El amor no muere por causas naturales, muere por negligencia y abandono”, (os revelo el texto de la imagen, pero no el contenido, otro día). La cuestión es que puede parecer una obviedad, pero si algo he aprendido en mi ejercicio profesional es que la obviedad no existe en ningún sitio más que en nuestra cabeza. Las personas necesitan motivos de peso para permanecer a nuestro lado, es cierto que hay casos en los que somos una estupenda pareja y la otra persona se va, (es evidente que nuestro modo de ser una bonita pareja no les es suficiente, y también es de esperar que lo ha ido pensando sin comunicarnos nada, eso también pasa).

Quiero decir con esto último que no se si os estoy liando, que a veces las personas no se comunican, (un gran acto de negligencia dentro de las relaciones), que no expresan lo que sienten, lo que no les agrada o lo que necesitan, y en esos casos, por mucho que seamos la pareja o el amigo 10 pues no nos estaremos enterando de que para la otra persona no llegamos ni al 5. 


Bien, esos casos existen, pero en la mayoría de los casos, cuando alguien se va de nuestra vida es porque no estamos dándole los motivos suficientes para permanecer.
¿Sabes qué necesita la otra persona para sentirse bien a tu lado?

¿Le has preguntado qué necesita para sentirse valorad@ y priorizad@?

¿Tienes en cuenta sus deseos? ¿Les das la importancia que tienen?

¿Hasta qué punto crees que cuidas a la otra persona?

¿Hasta qué punto estás colaborando para que no imagine dejar de compartir la vida contigo?

Puede que no podamos controlar la eternidad de una persona a nuestro lado, tampoco podemos hacer que alguien dure vivo toda la vida, la finitud es una realidad, (para todos), pero lo cierto es que podemos hacer, y mucho, para que alguien nos valore y elija. Si te cuidas durarás más, si le/la cuidas durará más. ¡Ya tardas en preguntar si lo estás cuidando bien! Y si la respuesta es que no, toma papel y boli y anota todo lo que estás descuidando, a partir de ahí, ponte manos a la obra,

¡el tiempo es oro! 

No te dejes para después, tampoco lo hagas con tu tiempo.

By | Autoestima | No Comments

Al final todo empieza por nosotros mismos.

Por querernos, por respetarnos, por saber quiénes somos, qué buscamos, qué esperamos encontrar, qué nos mueve, a qué aspiramos.
Hasta que no nos detengamos a conocernos cualquier viento nos arrastrará.
Hasta que no valoremos dónde queremos estar y dónde no seguiremos perdiendo tiempo y cada vez estaremos más perdidos.

¿Quién eres?

¿Qué te mueve?

¿Que te apaga?

¿Dónde estás?

¿Cómo te sientes en ese lugar?

¿Qué necesitas para cambiar tu realidad?

¿Qué depende de ti?

¿Qué está en tus manos para hacer que tu realidad tenga más que ver contigo?

¿Hasta qué punto te escuchas a ti para tomar decisiones?

¿Hasta qué punto el rumbo de tu vida es tuyo?

¿Hasta qué punto estás dejando que otros decidan por ti tu día a día? 

Hasta que no te valores a ti por encima de los demás no valorarás tu tiempo. Hasta que no valores tu tiempo no harás nada con él.
El tema es que si existe una verdad universal en la vida es que la vida es finita, para todos y en todos los lugares del mundo.

¿A qué esperas para empezar a invertirlo en ti? 

No te dejes para después, tampoco lo hagas con tu tiempo.

El que escoge al consejero escoge el consejo

By | Inteligencia emocional, Seguridad en uno mismo | No Comments

Esta imagen hacía tiempo que quería compartirla.

En consulta suelen decirme: “Cuando estoy mal, hablarlo con alguien me va fenomenal”… y sí, hablar con alguien es ventilar y eso es estupendo, pero tengo varias cosas que decir al respecto:
Una de ellas es que como bien dice mi madre: “El que escoge al consejero escoge el consejo”, que me parece una realidad aplastante.

Muchas veces hablamos con quien sabemos que nos dirá la verdad nos guste o no, (fantástico), pero en otras ocasiones, consciente o inconscientemente, escogemos a quien sabemos que piensa como nosotros para que reafirme nuestros pensamientos, (sean éstos ciertos o completamente erróneos o improductivos), y eso ya no es tan fantástico…

Así bien, hablarlo con alguien es bueno siempre y cuando valoremos si realmente esa conversación nos dará frutos, porque si en realidad en lo que va a contribuir esa charla es en alimentar nuestro pensamiento negativo, nuestra venganza, nuestro malhumor, nuestro sentimiento de víctima o de miedo… entonces, quizás sería bueno hacer otra cosa…

Este punto es el primero. El segundo es que aunque hablar las cosas con los demás sea bueno, también es cierto que muchas personas sienten que “necesitan” la opinión de los demás para gestionarse, que sin eso no saben por dónde tirar, piensan que por sí solos no saben qué escoger, qué hacer, qué pensar… Hay personas que creen necesitar de los demás para todo y eso ocurre porque ni siquiera se dan la oportunidad de demostrarse que por ellas mismas pueden salir airosas.

¿Cuánto tiempo hace que no te demuestras que puedes con mucho más de lo que te crees?

¿Cuánto tiempo hace que no resuelves tus problemas sin necesidad de recurrir a otras personas? 

No es que quiera animar a nadie a guardarlo todo para dentro y a no compartir, no me malinterpretéis, no es eso en absoluto, pero sí que es cierto que a veces, lo que necesitamos de verdad es detenernos, reflexionar para ver dónde está el problema, para ver si existe, qué podemos hacer con él, cuánto de grave es… y después si eso, hablarlo. Muchas veces dedicamos tanto tiempo a hablar del problema que cada vez parece mayor y más grave, cuando en realidad quizás no lo es en absoluto.
Como dice la frase es bueno que meditemos en nuestra intimidad acerca de lo que nos inquieta y que compartamos lo bueno con los demás. Muchas veces dedicamos muchísimo tiempo a expresar lo malo y ni la mitad para hablar de lo bueno, damos por hecho que así debe ser, que lo bueno, “debe ser”, y no es así, también hay que dedicarle su espacio, incluso más.
Es bueno que aprendamos a escucharnos, a discutirnos, a hacernos buenas preguntas, a encontrar respuestas y a buscar soluciones. Y es maravilloso contar con personas que nos ayuden, pero no podemos infravalorarnos, no podemos convencernos de que nosotros no somos un buen apoyo, no podemos demostrarnos una y otra vez que por nosotros mismos no nos valemos.