No es lo mismo estar vivo que vivir

Pues no. No tiene absolutamente nada que ver.
Lo cierto es que hay muchas más personas de las que me gustaría que más que vivir, sienten que simplemente sobreviven. Personas que dejan que los días pasen sin aparente motivación, sin encontrar sus para qué, sin conectar con su calma, con su ilusión, sin descubrir intereses ni poder practicar el agradecimiento.
Hay personas que en un momento dado no encuentran que la vida parezca tener mucho sentido, pero lo tiene, creerme cuando digo que sí que lo tiene. 


Para mi, esto de encontrar nuestros para qués en la vida es una tarea fundamental que todos deberíamos hacer, es evidente que cambiamos y que por lo tanto nuestros para qués también deben ir haciéndolo, pero por lo menos pararnos a revisarlo de vez en cuando resulta muy útil para sentir que somos nosotros quiénes tenemos el timón de nuestra vida y que además, podemos con él. 


No es lo mismo ir por la vida en función del viento que sople hacia una dirección u otra, que ir por la vida con un rumbo, con objetivos, con la decisión y la firmeza de saber quiénes somos, dónde vamos y para qué vamos.
Cuando encontramos qué nos guía, qué le da sentido a nuestra vida nos resulta más fácil actuar con cierta coherencia, solemos pensar, sentir y actuar mejor, o al menos con un cierto orden o una cierta calma que no logramos sentir cuando no lo encontramos.
Es bueno que nos planteemos razones por las que vivir merece la pena, que nos marquemos metas que nos inviten a demostrarnos que somos útiles y que podemos hacer cosas por nosotros y por hacer que la vida sume, (estas metas siempre deben ser realistas y concretas).
Estar vivo sería más bien dejar que tanto la vida como las personas decidan por nosotros nuestros días, vivir sería más bien colaborar en nuestro día a día, elegir y agradecer conscientemente, dirigirnos hacia nuestros intereses, descubrir, arriesgar, apostar por nosotros, darnos la oportunidad, construir, compartir y sentir.
Podemos elegir qué hacer, sin duda seguimos siendo libres para decidir qué queremos hacer en nuestro día a día, ahora bien, plantéate si lo que haces te proporciona calma y/o bienestar, si la respuesta es no cuestiónate:

¿Y si me diese la oportunidad de hacer otras cosas para ver si me siento distinto/a y veo la vida de un modo más agradable? 

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