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Saber ser feliz con lo que tienes: eso es la riqueza

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Aprender a valorar lo que da sentido a nuestra vida, aquellas pequeñas pero a la vez inmensas cosas por las que nuestra vida tiene sentido, aquellas que hacen que nuestro día a día valga la pena y que sin duda, sin ellas no sería lo mismo. Agradecer, centrarnos en lo que funciona, aprender a decir gracias por lo menos el doble de veces de las que hacemos una crítica.
Hacer balance no sólo de lo que nos gustaría obtener, sino también de lo que ya disponemos.
Disfrutar todo lo que hoy nos da la vida. Detenernos por un instante para ser conscientes de lo afortunados que somos.
Ser optimistas y contribuir a que nuestra vida funcione.
Sentirnos en calma con lo que hoy nos rodea, sin que ello implique que renunciemos a tener propósitos. Tenerlos, pero que uno de ellos también sea agradecer.

Calma

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Calma, calma y más calma. Eso es lo que la mayoría necesitamos y lo que tanto nos cuesta encontrar. Calma para entender que lo que sentimos pasará, calma para entender conductas de otros que no entendemos, calma para entender lo que nos parece injusto, calma para demostrarnos a nosotros mismos que podremos con lo que ahora nos está atormentando, calma para que finalmente podamos ver que lo que ahora sentimos quizás sólo es fruto de las emociones pero no real, calma para poder hacer nuestras cosas, calma para poder hacer aquello que nos apasiona y disfrutarlo, calma para poder dedicarnos a nosotros mismos, calma, algo de lo que todo el mundo habla y que no muchos sienten.
Lo cierto es que es de lo más importante, es de lo mejor a lo que podemos aspirar, a sentirnos bien con nosotros mismos, con nuestra vida y con lo que la forma.
Cuando uno encuentra la calma, entonces realmente sí que es afortunado, pero lo cierto es que para alcanzarla, primero hay que aceptar las montañas rusas que vengan, hay que darles su tiempo y su espacio, hay que permitir que dejen en nosotros lo que tengan que dejar.
Calma, calma, calma. Todo llega, pero para ello uno mismo ha de poner de su parte.

Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo… ¿quién soy?

By | Aceptar la realidad, Autoestima, Cuidarse a uno mismo, sentido de vida | No Comments
 ¿Somos lo que tenemos?
¿Qué somos en realidad?
Muchos pacientes pierden su sentido de vida, su identidad y la claridad del quiénes son verdaderamente una vez que su realidad ha cambiado, por ejemplo si su relación de pareja se ha roto, si su trabajo ya no es su trabajo, si han abandonado su ciudad o su piso, si alguna de sus amistades ha decidido continuar su camino sin ellos, etc.
Es cierto que los cambios nos hacen replantearnos cosas, suelen provocar eso. También es cierto que si algo no es como quisiéramos que fuese deberemos trabajar el convivir con las emociones negativas que de ello se derivan y también en aceptarlo y relativizarlo, pero ¿qué algo no resulte como nos lo habíamos planeado debe removernos hasta el punto de cuestionarnos quiénes somos sin aquello externo que teníamos?
Muchos se hacen conscientes de que mantenían una relación de dependencia una vez ésta termina y descubren que no saben qué hacer con su tiempo libre y con su vida. Ocurre también que se hacen conscientes de que estaban dedicando su vida al trabajo, a decorar una casa, o a una relación viciada sin saber por qué o para qué, mejor dicho, y esa carencia les devuelve a una realidad en la que tienen que empezar a trabajar y a preguntarse hacia dónde quieren ir y cómo. 
Tenemos que recordar que la autoestima es INTERNA, no puede proporcionárnosla algo externo, esas cosas de fuera de uno, ayudan o no a que el camino sea más o menos fácil, (todos conocemos o sabemos que hay personas que aunque todo a su alrededor sea “favorable” no lo viven así).
Cuidado con las cosas a las que nos apegamos y sobre todo cuidado con el cómo nos apegamos haciendo que nos olvidemos de aspectos valiosos y sobre todo de nosotros mismos.
Seamos lo que somos, seamos todo lo más cercano a lo que nos gustaría ser y abandonemos ese ser lo que tengo, viviremos sin duda mejor, aunque eso no nos libre ni de despidos ni de rupturas ni de finales de contrato de alquiler ni de ninguna otra situación negativa de la vida.
Vivamos lo malo que tengamos que vivir, pero que esas experiencias no nos hagan tambalear en cada ocasión nuestros cimientos. Una cosa es vivir una ruptura con tristeza por ese echar de menos, por ese tener que aceptar que tus planes con esa persona ya no ocurrirán y que tendrás que construir unos nuevos, etc. y otra cosa es que por esa ruptura yo me tenga que cuestionar si valgo o no valgo.
Dediquémos tiempo a saber quiénes somos y quiénes queremos ser y hagamos por que todo aquello ocurra.

Somos nuestro propio libro

By | aquí y ahora, Autoestima, Cuidarse a uno mismo, sentido de vida, Toma de decisiones | No Comments
La realidad es que cada uno puede hacer de su vida su propio libro ¡qué suerte!
Una vez ya has aprendido muchos de los requisitos para poder crearlo sin la ayuda de alguien que te guíe, (cuando eres adulto), ya estás en condiciones de poder empezar a desarrollarlo. Primero deberás pensar una temática y luego ya empezarás a imaginar y a dejarte llevar.
Lo irás creando y meterás en la historia a todos los personajes que te interesan, casi siempre hay malos en las historias y también situaciones poco agradables, no todo serán rosas sin espinas, pero también hay buenos y situaciones memorables. No todo será malo ¿no? piensa que eres tú el que lo construye. 
Lo bueno de ser el protagonista de una historia es que puedes decidirlo todo, puedes hacer tantos cambios como te parezca, incluso si de pronto sientes que estás como anclado y que esa historia ya no te apasiona, puedes decidir terminarla y empezar otra. ¡Qué maravilla oye! ¡Qué fortuna!
Empiezas un libro, incluyes tantos personajes como quieres, tantas historias y aventuras como quieres, compartes con cada personaje tanto tiempo como deseas, escoges dónde estar más o menos tiempo y en base a lo que te dice tanto tu cuerpo como tu mente, actúas.
Si de pronto alguien ya no te hace sentir bien y estar en su compañía te genera demasiados quebraderos de cabeza, lo sacas, ¿quién más que tú decide si sigue o no en tu historia? lo mismo ocurre con las situaciones, si puedes hacer algo por salir de aquellas que no te aportan mucho ¿por qué no hacerlo? ¿qué te lo impide?
Como en la vida, las historias que te han gustado vivir puedes reescribirlas, subrayarlas y rememorarlas, puedes revivirlas con otros personajes y ver cómo las vives con ellos, puede que te descubran aspectos de la situación que en otro momento pasaste por alto, eso te permitirá añadir páginas a tu libro.
Como decía, las historias que no que no te gustan puedes eliminarlas, eso no quiere decir que lo vivido como negativo ya no forme parte de tu historia, en absoluto, forma parte de tu pasado y de quién eres tú, son una parte de tu historia pero puedes arrancarlas de tu presente y hacer que no estén en tu futuro, como protagonista puedes elegir si seguir viviéndolas o no, puedes escoger si tienen presencia en todos los capítulos o si forman parte de aquellos que ya has leído.
¿Quién ha dicho que cuando lees un libro que ves que no te gusta tengas que leerlo hasta al final? Si ves que no te despierta nada bueno puedes dejarlo y coger otro, lo mismo que ocurre con tu vida, si sientes que una historia no es para ti puedes abandonarla, cada nuevo día puede ser una página en blanco que te da la oportunidad de volver a empezar, de vivir otras cosas, con otras personas y puede que reinen otras sensaciones y emociones, la vida, en gran parte es lo que uno quiere que sea, con quién uno quiere vivirla y del modo que le parece que debe hacerse.
Escribe un buen libro, selecciona bien a los personajes, construye buenas historias, haz que el protagonista viva intensamente todas las aventuras que quieras que viva, haz de tu vida tu best seller favorito, ¿por qué no? no suena muy descabellado ¿no? al fin y al cabo, o lo haces ahora o ya no lo podrás hacer, la vida no espera a nadie, a ti tampoco.
¡Adelante! empieza hoy mismo a escribirla y si no te gusta como es el protagonista, enséñale a convertirse poco a poco en alguien distinto, se puede cambiar, sí, sin duda, sobre todo si para ti tiene sentido hacerlo. Sólo tú decides si tu libro ya está escrito o si por el contrario aún tiene mucho que ofrecerte.

Personas con el sí automático

By | aquí y ahora, Autoestima, Cuidarse a uno mismo, sentido de vida | No Comments

Hay personas con las que da gusto compartir la vida, por diversos motivos, pero esas personas que siempre están dispuestas a apuntarse a cualquier plan y a colaborar para que éste sea mucho más divertido o agradable son realmente un auténtico tesoro.

Mi gran amiga Ana Hervás a éstas personas las llama “personas con el sí automático”, a ella le encanta ser de esas y muchas veces lo es, además no hablemos de lo que le puede gustar rodearse de éstas en su día a día.

En mi caso a esas personas las etiqueto como “personas por las que la vida vale la pena”, y es que al final, ¿qué es la vida si no las personas y los recuerdos que con ellas tenemos o nos quedan por crear?

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Es cierto que todos tenemos miles de responsabilidades, poco tiempo libre en general, urgencias en el trabajo, con los niños, etc., pero lo cierto es que nada es más urgente en esta vida que nuestro bienestar, absolutamente nada.

Sí, hay veces en las que uno no sabe de dónde sacar tiempo, pero lo hay, “el tiempo está en función de nuestras prioridades”, y la vida son esos pequeños momentos en los que te regalas y regalas a las personas a las que quieres instantes especiales.

La vida es compartir, hacer, crear, vivir, sentir y para que eso ocurra hay que poder decir: ¡sí!.

No se trata de no parar ni un segundo, de no tener tiempo ni para respirar, todo lo contrario, escoger un momento para nosotros mismos también es necesario para nuestra calma.

Consiste en hacer cosas por nosotros, lo que también incluye hacer cosas con esas personas especiales que dan sentido a nuestra vida, sólo cuando contamos además de con nosotros, con ellas, nos estamos escuchando realmente.

La vida es el día a día, son las responsabilidades, pero también son las actividades placenteras que hacemos sólo por el placer de incluirlas en nuestra experiencia de vida.

El bienestar personal se logra actuando en muchos aspectos: trabajando nuestra autoestima, nuestras relaciones sociales, nuestro sentido de vida, nuestro sueño y alimentación, nuestra vocación, nuestra rutina, etc. Un aspecto importante del equilibrio lo encontramos realizando actividades agradables y logrando estar en ellas una vez las estamos viviendo. A veces ocurre que uno programa actividades agradables, pero una vez se encuentra en ellas no está presente, las contamina con todo lo que tiene pendiente, con pensamientos del estilo de: debería estar en otro lugar que realmente quería estar, debería estar haciendo otras cosas en vez de esto, etc… Si estás en un lugar placentero pero no sientes ese beneficio, entonces es que algo no está yendo bien, o bien no estás en el presente o bien ese presente en realidad no lo has escogido tú pero te has dejado llevar sin escucharte a ti para decidir si querías o no estar allí.

Las personas necesitamos tanto ser como rodearnos de otras personas que tengan el sí automático, la vitalidad, el optimismo, la ilusión, la magia y la diversión. Necesitamos evadirnos de nuestras tareas y ser conscientes de que aunque formen parte de la vida, la vida es mucho más que eso.

 

¿Cómo afecta la falta de sentido a las personas?

By | sentido de vida | No Comments

Este es un tema complejo, espero poder aportar algo de luz en este post.

Hay personas que opinan que la vida no tiene ninguna finalidad en sí misma, porque el objetivo de que estemos aquí es casual y por lo tanto dicen que el secreto de la vida, es no buscarlo, sino vivirlo, hablan de dar sentido al sin sentido.
Para mí, la vida tiene mucho sentido, y opino que detenerse a pensar en cuál es el nuestro, es muy importante, además sería bueno hacerlo en distintos momentos, porque sin duda, el sentido es cambiante.
Cuando uno se cuestiona cuál es el sentido de la vida, los porqués pueden ser infinitos, es un término muy abstracto, y por lo tanto resulta difícil de definir, pero que sea más o menos difícil, no quiere decir que no valga la pena planteárselo e ir tras él.

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El tema del sentido de la vida, tiene distintos niveles de análisis:
– Uno amplio, que haría referencia al sentido de la existencia del ser humano, del mundo, de la muerte, de las injusticias…
– Y otro más individual, en el que uno se escucha a sí mismo.
Hoy voy a centrarme en el sentido de la vida a nivel individual.
Refiriéndonos a uno mismo, quizás podríamos preguntarnos: ¿Cuál es mi sentido de vida? ¿Por qué estoy aquí? , ¿Para qué? ¿Qué es realmente importante para mí? ¿Qué me mueve verdaderamente? ¿Qué cosas son realmente valiosas para mí?
Hay muchos sentidos, no todos compartimos el mismo, y además, no es estático, puede variar en una misma vida en distintos momentos, puede transformarse con el tiempo, normalmente cambia en función de nuestras experiencias y los aprendizajes que extraemos de ellas.

Para mí la vida básicamente sería: nacer, crecer y morir. Disfrutando de cada etapa, obviamente…
En el nacimiento no podemos hacer mucho, y en la muerte, de momento tampoco, por lo tanto, ¿qué sería crecer?, ¿cómo lo logro?
Desde mi punto de vista, crecer englobaría aspectos como:
– Vivir.
– Escucharnos.
– Sentir y hacer sentir.
– Disfrutar y hacer disfrutar. (Disfrutar de las personas, de los momentos, de la vida, de la suerte de vivirla).
– Aprender y enseñar.
– Ser responsables y transmitir responsabilidad.
– Descubrir.
– Compartir.
– Ser sinceros, con nosotros mismos y con los demás.
– Crear.
– Desarrollar nuestros sentimientos.
– Valorar las relaciones personales y la relación que mantenemos con nosotros mismos.
– Ser generosos.
– Empatizar con las personas.
– Ocuparse más y preocuparse menos.
– Vencer la pereza, saber que la tenemos, que siempre nos va a llamar, pero no atenderla por norma.
– Pensar en las consecuencias a largo plazo de mis actos, no dejarme llevar por los impulsos si estos me traerán consecuencias desagradables.
– Hacer cosas por mí, cosas que me hacen sentir bien, cosas que me ayudan a mejorar, y hacer cosas por los otros, porque cuando lo hago, también estoy teniéndome en cuenta a mi misma.
– Enfrentarme a mis miedos para que no me dominen, ser consciente de que mi vida es mía.
– Marcarme objetivos, definirlos, buscar cómo alcanzarlos e ir a por ellos.
– Tener una buena actitud ante la vida, asumir que no todo es bonito, que en ocasiones ocurren sucesos inesperados desagradables pero que su aparición no implicará que todo lo bueno desaparezca, ni que todo lo importante pierda su valor.
– Valorarme.
– Hablarme bien.
– Actuar consecuentemente con mis valores y con mi autoestima.
– No traicionarme o hacerme daño gratuitamente.
– Hacer cosas de forma altruista.
– Ser receptivo al amor, a lo bueno, a lo bonito, ampliar mi visión y mi interpretación.
– Dejarme ayudar y ayudar a otros.
– Reír.
– Colaborar.
– No juzgar ni juzgarse.
– Perdonar y perdonarse.
– Escuchar y escucharse, y después, atender y atenderse.
– Cuidar mi salud, tanto física como mental.
– Quererme bien y querer bien a los demás.

Crecer implica infinidad de cosas, ¿resulta casi imposible no disponer de tiempo para hacer algunas de ellas no?

Contamos con ese tiempo, lo que tenemos que valorar es cuál es nuestra actitud ante la vida, ¿estamos predispuestos a cultivar algunos de esos aspectos?
¿Todo esto lo hacemos por algo no?, ¿para qué?,
¿Cuál es nuestro fin?
¿Qué pretendemos lograr en nuestra vida?

¿Cuáles son nuestras prioridades?
¿Qué cosas sabemos que para nosotros son “sagradas”?
¿Os lo habéis planteado?

En consulta vemos muchos pacientes que tristes, llegan a nosotros con frases como: “mi vida no tiene sentido”, “no me siento feliz”, “no encuentro motivos para seguir viviendo”, etc. Estos pacientes, por lo tanto, nos hablan quizás sin saberlo, de una pérdida de sentido de vida, o de una búsqueda que no encuentra respuestas con las que poder trabajar.
Acto seguido, la pregunta que se les hace es: ¿por qué no eres feliz?, ¿por qué no tiene sentido tu vida?, ¿qué cosas son importantes para ti?, vemos que esta pregunta, tiene muchas respuestas, cada uno encuentra el sentido de vida en distintos aspectos: mi pareja me ha dejado o no encuentro pareja, no tengo trabajo, mi negocio ha fracasado, no logro adelgazar, no soy lo que se esperaba de mí, etc…
Hay personas que aún no se han planteado este tema del sentido de vida en profundidad, otras, ya se lo han planteado y en estos momentos saben qué buscan para sentirse bien.

El kit de la cuestión por lo tanto, estaría en que las personas sean conscientes de que pueden tomarse un tiempo para realizar una búsqueda personal de respuestas, que muy probablemente sea bueno para ellos, y que se cuestionen qué cosas dan sentido a su vida, después, una vez planteadas, ver si son aspectos realmente importantes o no, si les llenan.

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En terapia, en referencia a la afectación que sufre la psique por la falta de un buen sentido de vida, vemos que por ejemplo, una persona con trastorno de la alimentación busca la felicidad en su aspecto físico, personas dependientes emocionales la buscan en una pareja o amistad, las adictas en su adicción, el depresivo en la tristeza.
Si tu sentido de la vida es la felicidad, o la paz, o el amor, la tristeza no podrá gobernar tu vida, inevitablemente podrá existir, pero no podrá ser la emoción dominante. Si la paz interior es algo vital para nosotros, no podemos colaborar en que la tristeza nos invada, deberemos decirle poco a poco adiós, en ningún caso tendría sentido seguir conviviendo con ella ni alimentarla, y al final, algo muy importante en este tema es que nuestra vida es nuestra, y podemos escoger.
Mi queridísima amiga Irene Carbonell, muy sabiamente, dice que lo importante es plantearse que no hay que dejarse llevar por la inercia de lo que me ha tocado vivir o de lo que ahora mismo siento, hay que implicarse en la vida, en nuestra felicidad, en la búsqueda de mi paz. A veces, para lograrlo, tendré que sentarme y plantearme ¿qué me hace feliz?, ¿hacia dónde quiero ir ahora mismo?, tendremos que buscar una nueva dirección, siendo creativos y saber que es una elección.
Tenemos que darnos la oportunidad de elegir nuestra vida, asumiendo que podemos ir cambiando las prioridades y las decisiones, si mi meta ahora es acabar una carrera la acabo, si cuando la acabo no me gusta, puedo plantearme otra cosa. No pasa nada si cambio de meta. Puedo hacerlo. Mi vida es mi mía, puedo elegirla, puedo variarla, alternar su orden si eso me hace sentirme en paz.
Opino que es muy importante valorar lo que tenemos, tenemos vida, salud, amigos, familia, pareja, hijos, amor, naturaleza, libertad para decidir, y hay que seguir buscando, no dejar de buscar y ni de apreciar la belleza.

Os dejo el enlace del programa de radio La Rueda del Hamster en el que participé hablando del sentido de la vida, espero que os guste.

http://www.radioemprende.com/podcast-20151016-Tienes-una-mision-en-la-vida

 

 

Reflexión del simposio de duelo anticipado de la Asociación Viktor Frankl

By | aquí y ahora, clínica de psicología, Consulta de psicología, Mindfulness, sentido de vida | No Comments

En búsqueda de llenarme de sentido de vida,  acudí al Simposio de Duelo anticipado de la Asociación Viktor Frankl de Valencia, dije que diría mi reflexión y aquí estoy.

El tema que trataron durante el fin de semana, fue el de: cómo prepararse cuando tenemos a alguien a quién queremos y que sabemos que va a morir, cómo gestionarlo como amigos/as, hijos/as, hermanos/as, pareja… del enfermo y cómo ayudarle/a a él/ella a despedirse en paz.

Vinieron expertos de Barcelona, de Madrid, de Valencia, etc., y cada uno aportó su visión desde sus conocimientos adquiridos tanto en su práctica profesional como en su vida personal. Se habló del duelo en infancia y en adultez, en el propio paciente y en su red social de apoyo y del impacto que produce saber que el tiempo se agota. También se habló del sentido de la vida, de la importancia de vivir conociendo cuál es el sentido de nuestra existencia y de la importancia de dedicarnos a darle forma y vida a ese sentido.

La verdad es que me resulta completamente complicado decir en unas pocas líneas qué aprendí y qué me transmitieron. Aprendí mucho, y me transmitieron más aún.

Últimamente en la clínica de psicología, las psicólogas que estamos aquí, hablamos mucho de la importancia del aquí y ahora, y sí, es que realmente es muy importante, pero, ¿y si vamos un paso más allá y primero nos detenemos a observar qué cosas nos llenan, nos guían y nos dan paz y amor, y una vez hayamos encontrado el sentido de nuestra existencia, lo que nos hace ser felices y vivir en paz, por qué no empezamos a aplicar el mindfulness y nos centramos en disfrutarlos de verdad, en sentirlos y exprimirlos estando en ellos?.

Es tan importante encontrar el sentido, como darle el valor que realmente tiene al cuidarlo, de nada te sirve que uno de tus sentidos de vida sean tus amigos si luego no compartes con ellos, y lo mismo para los hijos, la pareja

Lo interesante por lo tanto sería valorar si realmente sabemos cuál es nuestro sentido de vida, si es un buen sentido, si es significativo para nosotros y no tanto para los otros, si contamos con un sentido de vida que de verdad nos define y nos hace felices. Valorar si nos dedicamos a él, si le prestamos atención, si le dedicamos tiempo, y no cualquier tiempo, sino un tiempo de calidad.

Lo interesante es valorar si nos sentimos en paz con nuestro día a día. Qué importante es estar en paz.

Sin duda alguna, todos los que hemos experimentado alguna muerte cercana hemos sufrido de un modo u otro, a nadie le gusta desprenderse de los seres queridos, pero la verdad de la vida, es que es finita, todos nacemos y morimos, y como también hablaron en el simposio, la vida es un continuo duelo, comenzamos un trabajo, cambiamos a otro y nos despedimos; conocemos a una pareja, no funciona y nos despedimos de ella, nos despedimos de amigos que se marchan a vivir a otros lugares, nos despedimos cuando viajamos y ya no sabemos si vamos a regresar, la vida es un constate hola y adiós, y un hasta pronto.

En el fondo hay que pensar que las personas no se van, las personas que nos importan, del mismo modo que nuestro sentido de vida, permanecen con nosotros siempre.

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La vida es hoy, es aquí y ahora

By | aquí y ahora, sentido de vida | No Comments

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La vida es presente, pero los presentes varían con el tiempo y en función de nuestros actos, todo es cambiante, nada es inmutable.

¿Qué presente quieres tener?

¿Has aprovechado el día?

¿Estás en paz con las personas a las que quieres?, ¿les has dicho que las quieres o lo importantes que son para ti?, ¿les has abrazado y/o dado un beso?, ¿las has escuchado?, ¿les has pedido perdón por aquellas cosas que sabes que les han podido herir?

La vida no para, no espera, no avisa, si terminase hoy, ¿sentirías que con respecto a ti mismo y a los demás estás en paz?

Nada como:

  • Valorar quién eres.
  • Apreciar lo que tienes, lo que has tenido y lo que podrás tener.
  • Hacer saber a los demás quiénes son para ti y quiénes han sido. Decírtelo a ti mismo.
  • Ser consciente de lo afortunado que llegas a ser.
  • Agradecer el estar vivo, el sentir y el amar.
  • Apoyar a tus seres queridos en sus dificultades y en sus logros, tratar de comprenderles.
  • Aceptar los cambios aunque nos cueste, aceptar nuestras responsabilidades y asumirlas.

La vida es hacer, hacer y hacer, dar y recibir. La vida es sentir y fluir, crear y sorprenderse. La vida es gratitud.

La vida no es quedarse quieto, la vida no es prometer lo que harás y no haces, la vida no es hacer como que no pasa nada, es implicarse en ella y vivirla.

La vida es vivirla, no es pensarla ni mucho menos imaginarla, es lo que está pasando aquí y ahora, en este mismo momento.