No tiene sentido no hacerlo.
Necesitamos aceptarnos, querernos, respetarnos y valorarnos.
Mark Twain decía que una persona no puede estar cómoda sin su propia aprobación, y tenía razón, sin duda para sentir calma con la vida primero deberemos trabajar la aceptación con nosotros/as mismos/as.
Aceptarnos no implica resignarnos, ni conformarnos, ni no poder cambiar aquello que podemos cambiar. Aceptarnos tampoco implica aprobar ni mantener aquello que no nos agrada y que podría ser de otra manera.
Aceptarnos conlleva NO juzgar nuestras decisiones del pasado con dureza, por el contrario, requiere que comprendamos que en aquel momento éramos quiénes éramos, sentíamos lo que sentíamos, veíamos lo que veíamos y sabíamos lo que sabíamos. No podemos criticar nuestras decisiones pasadas porque a día de hoy entendamos que tomaríamos otras si pudiésemos hacerlo, que a toro pasado todo pueda tener otra claridad no implica que por entonces la hubiese o que pudiésemos alcanzarla. No podemos criticar quiénes fuimos porque ahora seamos de otro modo, podemos, pero no tiene mucho sentido hacerlo, es más es bastante doloroso e improductivo.
Para aceptarnos necesitaremos observar nuestra historia por completo, no sólo centrarnos en aquellos episodios en los que entendemos que fallamos, es evidente que en otros muchos podemos estar orgullosos de nosotros/as mismos/as y merece la pena detenerse también en esos recuerdos.
Para aceptarnos deberemos entender que somos humanos, como todos, y que como tal, nos equivocamos y nos equivocaremos, “el que nunca se equivoca es porque nunca hace nada”, no conviene negar esa realidad ni tampoco rechazarla.
Imagina que tienes un coche que te lleva a todas partes pero que ya empieza a darte algún que otro problemilla, quieres un coche nuevo, ¿tiene sentido que puedas quererlo?, sin duda sí, podemos desear un cambio, podemos quererlo e ir a por él, ahora bien, ¿tendría sentido que odiásemos nuestro coche actual, el que nos ha acompañado y permitido tantas aventuras y que lo maltratásemos sólo porque queremos uno nuevo que tiene algunas mejoras? ¿tendría sentido que como ahora queremos otro coche sólo viésemos lo malo del actual? El coche viejo no es solamente los problemillas que pueda habernos ocasionado en el último tiempo, es mucho más que eso.
No sé si os estoy liando, (espero que no), lo que quiero decir es que por mucho que queramos otra realidad, (que podemos quererla y colaborar para que ocurra), mientras vivamos la que vivimos es importante que la amemos, que aceptemos el momento que vivimos y que lo queramos también. Necesitamos aceptar quiénes somos, reconocer nuestras valías y hablarnos con amor, lo necesitamos porque sin eso sólo haremos que construir un nuevo yo que cada día nos gustará menos. Si queremos aceptarnos sólo nos queda tratar de dar lo mejor de nosotros cada día, y para poder hacer eso es esencial tratarnos bien, con cariño, respeto y aceptación.

 

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