Y lo que pasó ya no habla de nuestro presente

Entre las cosas que nos hacen perder mucha energía se encuentra el darle vueltas a una situación que no podemos cambiar, el enfadarnos y/o resignarnos con lo inevitable. Sin duda el desgaste físico y mental que eso produce es inmenso, (recuerdo, como apunte, que no tenemos tanto tiempo en la vida como para saber que lo estamos perdiendo y aún así seguir haciendo lo mismo, la cosa no está como para desperdiciar vida, ahí lo dejo).
La esencia de la vida es ir hacia delante, pero a veces nos empeñamos en seguir estando en un lugar que a día de hoy no tiene razón de ser.
Aceptar nuestro pasado es aceptarnos a nosotros mismos, aceptar nuestros actos, nuestros aciertos y nuestros fallos, aceptar nuestras pérdidas o ganancias, aceptar todo lo que ha formado parte de nuestra historia.
Negar nuestro pasado es negar nuestras experiencias, nuestros recuerdos y una parte del quiénes somos hoy.
Es evidente que de unos actos estaremos más orgullosos que de otros.
Es evidente que unas cosas nos generarán un recuerdo más o menos bonito, pero al final, lo que ha sido ha sido, no podemos echar marcha atrás, ahora sólo nos queda seguir hacia delante.
Quedarnos estancados tampoco resulta útil.
Como dicen, no podemos leer el siguiente capítulo de nuestra vida si sólo hacemos que dedicar tiempo a releer el último.  ¿Para qué? ya está, déjalo pasar, suéltalo, llora lo que tengas que llorar, háblalo si lo necesitas, acude a un profesional, viaja, haz algo, lo que sea, pero no conviertas tu vida en un eterno lamento, no te dejes llevar por la inercia y la apatía centrándote sólo en aquello que pasó de un modo distinto a como hubieses deseado, no te hagas eso, seguro que no te lo mereces, seguro que si te lo permites podrás sorprenderte de nuevo al caminar hacia delante.
Aprende de ese pasado, no trates de cambiarlo pero aprende de él. Aprende todas las lecciones que te dé: no eres perfecto/a; las cosas no siempre son como uno desearía; a veces en la vida uno pierde; a veces en la vida uno se equivoca y luego tiene que cargar con las consecuencias… Todo lo que tenga que decirte tu experiencia es conocimiento para ti, ¡úsalo!
Perdona, a quien necesites perdonar, a la vida, a ti, a quién creas que se comportó mal, perdona todo lo que te ancla en el pasado porque hasta entonces no lo podrás soltar y seguirás viviendo como máximo a medias.
Tenemos que tener en cuenta que el pasado es un sitio de referencia, no un sitio de residencia así que para poder vivir en otros lugares, necesitaremos alimentarnos de curiosidad, amor hacia la vida y hacia nosotros, y sobre todo esperanza y compasión, creer en la vida y no culparnos más por lo que no nos agrada.
El pasado siempre va a estar ahí, no podemos borrarlo porque aparece en canciones, en lugares, en frases, en gestos, el pasado constantemente hace pequeñas apariciones, es por esto que no podemos borrarlo, (sería una meta irreal), necesitamos sin duda reconciliarnos con él, permitir que se pasee por nuestra vida cuando tenga que hacerlo pero tener claro que nosotros ya no vivimos allí
Que el pasado haga actos de presencia sólo quiere decir que lo has vivido. Y ahora ya da igual si te gustó mucho o poco. Ahora ya no importa si podías haber hecho algo distinto o si no, ahora ya no estás allí. Ahora tienes otros caminos que recorrer, si te lo permites, claro…

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